Ahora mismo esto ya no es noticia, pero como hemos dicho al comienzo de este blog, trataremos temas que afectan a esta tierra en todos los aspectos y, queramos o no, esta catástrofe ha sido algo que nunca terminará de pasarnos factura.
La historia dio comienzo un 13 de noviembre de 2002, cuando un petrolero de 1976 llamado Prestige, con unas 77.000 toneladas de fuel-oil residual viajaba, como muchos otros buques, por el Atlántico, a unas 27 millas de las costas gallegas y, desgraciadamente, su casco se rompió, produciendo el mayor desastre ecológico en la historia de Europa.


